
A orillas del Pacífico, donde el susurro de las olas se encuentra con el suspiro del viento, allí reside un santuario, un refugio hecho de luz, tranquilidad y belleza. Banyan Tree Cabo Marqués, con sus quince años, ha tejido un tapiz de historias, momentos y encuentros, un rincón donde la naturaleza y el lujo se abrazan en un destino eterno.
En cada rincón de este paraíso, el espíritu del lugar se siente palpable, como una melodía suave que se desliza entre las palmeras y se funde con el horizonte. La grandeza de Acapulco, tan infinita como el mar que la acaricia, se refleja en las aguas tranquilas de la piscina infinita, en los senderos que serpentean entre los árboles y en las vistas que parecen detener el tiempo. El resort, con su elegancia serena, se ha convertido en el guardián de la quietud, un espacio donde cada detalle invita a la reflexión, al descanso, al reencuentro con uno mismo.
El aniversario de estos quince años no es solo un recuento del tiempo que ha pasado, sino una celebración del viaje constante, de la búsqueda por seguir sorprendiendo a quienes cruzan sus puertas. Banyan Tree, con su dedicación infinita al arte de la hospitalidad, ha sabido reinventarse, creando experiencias que se entrelazan con la magia misma del lugar. Y ahora, en este aniversario, nos invita a un nuevo capítulo, un capítulo que se escribe con sabores, aromas y momentos compartidos.

Cello, un susurro de Italia que llega a este rincón mexicano, es la nueva joya que brilla en su corona. Un restaurante que no solo ofrece comida, sino que narra historias. Cada plato es una carta de amor a la tradición italiana, una danza de ingredientes que hablan de la tierra, del mar, de la pasión y la dedicación. En Cello, la gastronomía se convierte en un viaje sensorial, donde la auténtica cocina del norte de Italia cobra vida bajo las manos de la Chef Sarahí Ponce, quien, con su talento y sus recuerdos de Italia, ha creado un menú que nos transporta a un rincón lejano sin movernos de aquí.
La terraza de Cello, con su vista imponente al océano, es el escenario perfecto para un festín de los sentidos. Los platos, llenos de historia y tradición, se sirven con una sutileza que invita a saborear cada bocado, a perderse en las texturas, en los aromas, en los colores. Cada comida, un poema, una promesa de que el placer no es solo una experiencia efímera, sino un momento para saborear con todos los sentidos, para ser vivido en su totalidad.
Banyan Tree Cabo Marqués ha sido un testigo fiel del paso del tiempo, un lugar que, al igual que el mar, se reinventa constantemente, pero siempre permanece fiel a su esencia. El aniversario no es solo una mirada atrás, sino una invitación al futuro, a seguir descubriendo nuevos horizontes, a seguir viviendo el lujo con una elegancia que no necesita adornos, porque está hecha de lo esencial.
En este espacio, en este santuario donde la serenidad se fusiona con la belleza, cada amanecer es una nueva oportunidad para experimentar la grandeza de lo simple, para perderse en la quietud del entorno.

Algo sobre Melanie Beard
Melanie comenzó su carrera como periodista a la temprana edad de 12 años, compartiendo sus experiencias viajando por el mundo en una columna mensual en el periódico nacional El Universal. A través de los años ha recolectado historias y destinos, escribiendo y hablando sobre sus viajes en diversos medios. Co-fundadora de Marcas de Lujo Asociadas, Melanie es una impulsora de la industria de lujo en México y hedonista profesional.
